Diseño, desarrollo e implementación de escaparates.
El local de Peluquería Tomina esta situado en una calle con mucho transeúnte, y las ventanas de visualización y
presentación del salón hacia el exterior fue, de facto, una parte importante del proyecto.
El concepto se puede resumir como cambio de escena; no sólo hicimos grandes cambios en el salon,
sino que la naturaleza de la profesión es precisamente cambiar el aspecto físico del cliente antes que vuelva a “entrar en escena”.
Las ventanas son la cortina; la frontera física entre interior y exterior.
Como en el salón, aquí también se ha trasladado el concepto de algo concreto en base a la naturaleza.
Las ventanas reflejan las cuatro estaciones del año y por lo tanto tienen un aspecto dinámico, mientras que nunca pasan de moda.
La ventana del verano refleja los océanos, la espuma del mar, y asocia a la propietaria con su
ciudad natal en Stad a través del uso de las redes de pesca viejas de su padre.
La ventana de otoño se caracteriza por las hojas en tonos cálidos, naranjas y rojos, y con la recolección de las manzanas maduras.
La ventana de invierno está cubierta de hielo y nieve, y un par de patines y un trineo atestiguan estas actividades invernales.
Y finalmente llega la primavera, con luz brillante y brotes que emanan en los sauces verdes.
Así este salón cambia su aspecto cada cuatro veces al año, en consonancia con la naturaleza.
La base es simple y puede ser adaptada año tras año con varios elementos de verano, otoño, invierno y primavera,
además de los productos y promociones que puedan ser integrados fácilmente.
  • ClienteTomina Frisør AS
  • Arquitectura de Interiores Eili Frøholm Olsen para BesiTre AS

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