Renovación de una antigua escalera.
Una familia tenía una vieja escalera de madera de pino macizo con alfombra incrustada en los pasos.
Recordaban todavía a cuando las escaleras eran nuevas, y cuando podían finalmente
subir y bajar los pisos sin tener que usar un andamio después de meses de reconstrucción.
Por lo tanto, la escalera albergó un lugar especial en su casa, pero el pino amarillento le daba un toque anticuado.
La solución consistió en cepillar la madera para luego insertarle un aceite pigmentado en blanco para aclararla y darle una
expresión escandinava delicada. Los pasos y las zonas adyacentes en los tres pisos obtuvieron una nueva sisal,
y así fueron como transportadas al presente.
Las escaleras han vuelto de ser el corazón de la vivienda, y la sisal duradera y hermosa
une los tres pisos, y proporciona una expresión atemporal y coherente.
  • ClientePrivado
  • Arquitectura de InterioresEili Frøholm Olsen

Déjanos un comentario...